Connect with us

Entrevistas

Carlos Cabezas de Electrodomésticos: “En esta sociedad, trabajar de forma colectiva es lo verdaderamente revolucionario”

Published

on

Viva Chile” es uno de los discos más importantes de la historia de la música chilena y este 7 de septiembre cumple exactamente 30 años desde su lanzamiento. Tres décadas que se conmemorarán a lo grande, y con un pie en el pasado, y la mirada y el otro pie en el futuro, en un show especial que Electrodomésticos dará en el Teatro Nescafé de las Artes el próximo 1 de septiembre. A propósito de ello es que hablamos con Carlos Cabezas, compositor y miembro fundador de la agrupación, sobre el extremo cuidado que tienen de evitar caer en la nostalgia y, a la vez, cómo se gesta la celebración de un disco que al día de hoy parece tener una resonancia cada vez más potente, además de explicarnos cómo se siente cantar en el Chile de 2016 un tema como “Yo La Quería”.

¿Cuál es la motivación para hacer este concierto y celebrar a lo grande “Viva Chile” 30 años después?

Nosotros ya venimos de celebrar los 30 años de Electrodomésticos, entonces teníamos un poco fuera de foco celebrar “Viva Chile” porque ya había muchas conmemoraciones en números redondos de otros discos –este año hay como cinco por lo menos–, entonces inicialmente no le habíamos puesto demasiada atención al tema, pero empezamos a darnos cuenta de que para mucha gente empezó a ser importante esto y empezó a aparecer este interés en dar cuenta de que ese disco era importante y que había que celebrar sus 30 años porque está en la memoria emocional de muchas personas, de una generación. Aparecieron entidades que dijeron “nosotros vamos a ponerle atención a esto”, como los medios de comunicación, y a raíz de ese entusiasmo que empezamos a recibir vimos la importancia en buena que tiene celebrar a este disco. Nosotros tenemos un tema con la nostalgia: nos cuidamos harto de que los 80 no nos chupe en términos nostálgicos, porque es una época muy fuerte que tiene una huella emocional en muchas generaciones, obviamente por lo que hicieron muchos músicos en la época. La música fija las emociones de experiencias de vida. Te las fija de forma muy importante, indeleble, sólida, entonces empezó ese interés y vimos que sí valía la pena hacerlo, dar cara de ello. Estamos pensando más en el próximo disco este año, pero esto apareció como un interés muy sano, entonces… No es que el interés de los 80 sea insano… (Risas).

Pero es que hay un cuidado de evitar mirar atrás, en especial en vivo, que tocan prácticamente sólo temas desde 2003 en adelante.

Por ahí apareció esa idea, nos entusiasmamos y llegamos a lo de celebrar, montar los temas de ese disco, que no es fácil desde el punto de vista técnico y que hay que resolver porque no están las grabaciones, por ejemplo, y por eso llegamos a aquello de hacer una mirada nueva sobre esas canciones. Por ello la invitación a DJ Raff, Bitman y Fantasna, que estarán con nosotros haciendo esta mirada distinta, desde el ahora, y que también nos hará salir un poco de la nostalgia dura. No tengo ningún problema con esto último, pero no quiero que la nostalgia sea un lastre que nos impida y nos sabotee lo que queremos mostrar, que es nuestro trabajo para adelante. Electrodomésticos partió en la música de una forma muy curiosa, en términos de un contexto específico, con unas herramientas tecnológicas que comenzaban a aparecer, con un interés musical que teníamos todos nosotros, y finalmente ahí se generaron proyectos de vida que siguen hasta ahora y que se afirman en estar en un estado permanente de creatividad y de riesgo artístico; de estar haciendo cosas, esforzándose y exigiéndose, eso nos interesa, eso es nuestra vida. Por eso nos gusta mirar para adelante, que es lo que primordialmente hemos hecho estos tres años desde que sacamos el último disco y con estas presentaciones en el Municipal, tanto como en mostrar un nervio artístico vigente, y eso es lo que nos interesa contagiar a la gente. Que vean que este sentido de vida no se detiene en ningún momento y que no hay excusa para no seguir haciendo cosas, que la vida sigue hasta el último día y para nosotros no es una opción, sino que es lo que hacemos, es lo que sabemos hacer, es lo que nos da vitalidad, lo que nos mantiene vivos.

Cuando mencionas que Fantasna, Bitman y Raff estarán en el show, me pongo a pensar en que “Viva Chile” es el primer trabajo masivo en estos lares que se afronta como directamente electrónico, y no con la electrónica al servicio del pop u otro sonido. Entonces, ¿cuán influyente ves que fue ese disco, en especial viendo la relación con lo político?

Si uno lo ve así, fue un disco bien importante en esos términos, juntando esas cosas que mencionas. Primero, la sonoridad de la electrónica que estaba apareciendo en esos momentos era demasiado increíble, novedosa y estimulante, muy motivadora para desarrollar ideas en una etapa de tu vida donde estás buscando eso, cuestionarte todo el rato. Por otra parte, son herramientas que posibilitan a la gente que no tiene formaciones musicales académicas tener una expresión musical, y supongo que eso abrió la aproximación a expresarse musicalmente para algunas personas. Yo sí entiendo que lo que hicimos ahí ha influenciado a otros, pero para uno es difícil hablar esta cuestión porque el autobombo no queda muy bien, y lo entiendo. Con el tiempo nos dimos cuenta que este tema medio irónico que hacíamos al paisaje sonoro, cambiarlo de contexto y buscar que se resignificaran los textos de las personas que aparecen ahí, tenía un componente político bien potente, pero en el momento no te das cuenta de esas cosas. Nunca tuvimos un plan ni nada. Eran expresiones bien espontáneas de lo que pasaba. Éramos jóvenes entrando en esta sociedad que estaba muy tóxica. Como cuando eres joven y te das cuenta de que todo lo que te han vendido los adultos es pura mentira, todo contradictorio, los valores, nada funciona, y aparecen estos personajes que hacen más evidente eso, y tú jugando con eso. Por ejemplo, en “Andy Panda Va A Alemania” no había muchas vueltas que darle de qué se trataba en un gobierno dictatorial. Entonces, eran maneras muy poco pensadas y estructuradas, pero que quizás por eso mismo, por esa ingenuidad que tenían, llegaban de otra manera. Había también una búsqueda de lenguaje que nos despegara de todo lo que había en lenguaje musical y que nosotros lo relacionábamos directamente con el desorden social que había y la sobre ideologización de todo el mundo. Por eso la política siempre la he tenido bien de lejos, porque la conocí en esos tiempos, entonces fue un rechazo a nivel epidérmico porque en ese tiempo todo era muy sucio y ese lenguaje, que nos condujo a ese estado de cosas, asociado al lenguaje musical, no era lo nuestro y lo de esa generación. No nos dábamos cuenta de que, como mecanismo de supervivencia, empezamos a generar estas impresiones artísticas que se salían de estos moldes, para diferenciarnos e imaginarnos un mundo distinto a lo que estábamos viviendo.

En ese momento la política era un asunto de vida o muerte, en cambio ahora hay una polarización más simbólica. Pero está volviendo a existir, tal vez, densificando las cosas y el “Viva Chile” se inserta así de nuevo en el ideario.

Se lee muy actual. Yo no sé si es tanto como de esa época. Es evidente que sí en el sistema en que vivimos, de mercado, basado en la competencia y en que para que a ti te vaya bien tiene que irle mal a otro. Entonces, eso exacerba el individualismo y hace que lo colectivo se nos haga muy lejano, y es lo que tiene que empezar a funcionar. Tenemos ideologías desde los dos lados que, en nombre de los mejores deseos para la comunidad, son capaces de matar al contrario, de aplastarlo. Todo este lenguaje que se usa, que tienen los medios de comunicación que espero que se den cuenta de lo que hicieron, porque enseñaron un lenguaje tan violento para todos lados: tú ya no hablas, desclasificas, rompes el silencio. Es todo así, caricaturesco, sobreexcitado, entonces no sé si ahora es tan extremo como en ese tiempo, porque ahí la gente estaba dispuesta a cometer las atrocidades más inhumanas con tal de imponer su idea de qué era lo humano. Igual que ahora, donde los más conservadores son los comunistas y es como raro. Todo está cruzado. Nadie se da cuenta de eso. Los jóvenes que cuestionan con toda razón la manera de hacer las cosas de los adultos parten con ese cuestionamiento, pero al año están hablando igual que los adultos que critican y son igual de intolerantes. Todo se confunde mucho. Falta cariño entre las personas, valorarse, que creo que en general en Chile falta. Los chilenos somos mucho mejores de lo que nos cuentan los medios. Sales de Santiago y hay generosidad. Un amigo me dijo que ser revolucionario hoy es ser generoso. Es otra cosa. Lo revolucionario es lo que se sale de la norma y de los lenguajes normales de expresión política y social. Ahora debiéramos salirnos de este esquema donde buscan quién es el más inteligente, quién trapea con el otro, y toda esta tecnología tercera-guerra-mundialista.

Ser revolucionario sería apostar por lo colectivo, entonces.

Absolutamente. Lo colectivo es lo que perdimos de vista. El hecho de que haya un espacio para que otro compadre diga lo contrario que yo y que esa divergencia de opiniones valide el acuerdo al que lleguemos, porque esperar que todo el mundo piense igual no existe. Lo que debemos tener es una colectividad donde quepan todas las opiniones y que esa divergencia de opiniones sea la que valide esa comunidad. No lo contrario. No ordenar a todo el mundo como una secta y que todos piensen igual. El humano no es así. La riqueza del humano es precisamente lo distinto que se pueda ser. Lo colectivo es lo que nos separa, pero el individualismo viene impreso en la sociedad y deberíamos ser capaces de ver dentro de todo esto. Uno de los retos actuales es distinguir lo bueno dentro de toda la mierda que circula. Los medios generan mucho de eso, y el lenguaje que usan educa a las personas de cierta manera. Cada vez cuesta más quedarse con las ideas. Si hay un proceso constituyente, la gente dice “la Bachelet es una saco de hueas” y se personaliza la cosa en ella, cuando debiera ir por otro lado: ¿Es o no es bueno un proceso constituyente? ¿Es bueno o no que digamos lo que queremos? Porque no nos vamos a quedar chillando. Esa es una zona de confort que está obsoleta. Haz algo aparte de gritar desde la galería. Salgamos del gobierno y veamos las ideas que queremos hacer funcionar, los proyectos específicos, pero la persona fuera. La colectividad es lo que nos va a funcionar.

De hecho, en la música chilena se ve mucho de eso con la colaboración.

Yo creo que sí. Debería haber una especie de sentido común. Los chilenos tenemos un problema grave en cómo nos valoramos a nosotros mismos, que es algo cultural y no sé cómo se podría cambiar. Nos cuesta mucho, a diferencia de Argentina, por ejemplo. Ahí hay un orgullo y a nosotros nos cuesta eso, nos ninguneamos fácilmente, tenemos una pésima opinión de nosotros mismos y luego llegan personas de afuera y dicen “¿Qué les pasa a estos locos?”. El nivel de autoflagelación es increíble. Me llama la atención eso. Esto de que entre nosotros haya aventuras colectivas en lo colectivo funciona bien en ese sentido. Vemos a Alejandro Aravena ganándose el Pritzker, y salen muchos arquitectos que lo tiran para abajo. Es bien increíble, se personaliza la cosa. Lo de Aravena no importa si va con su peinado en un descapotable en las calles con su hijo, sino que lo que hace el tipo con una vivienda social y cómo condujo la arquitectura, que era sofisticada y para la élite, a un tema social. ¡La raja! Aprovechemos eso y que la arquitectura chilena se haga visible con eso. Creo que en lo musical funciona muy bien para quebrar el paradigma de esa autoevaluación y nos plantemos mejor, y no que tenga que venir un diario español para decirnos que hay una escena musical. Un poquito más de dignidad.

Ese trabajo colectivo viene harto de la independencia que, como me dijiste alguna vez, viene de la supervivencia y la libertad.

Depende harto de la seguridad por lo que estás haciendo. Si dependes de los demás o si te relacionas horizontalmente con el resto, eso también funciona bien y cada vez más. Las estructuras verticales ya no funcionan y no es porque sea un sueño utópico, sino porque funciona mejor y tiene mejores réditos en todos los ámbitos, incluso el económico, que es el que se supone más interesa a la sociedad hoy.

Pasemos a las canciones nuevas: Han tocado varios temas nuevos en vivo y se advierte cierta sensibilidad electrónica que gana terreno en relación a los trabajos anteriores.

Desde “Se Caiga El Cielo” (2013) siempre hemos ido por ese lado. O sea, la electrónica es lo nuestro.

De todas formas el rock orgánico había ganado terreno, pero en “El Calor” (2015) aparecen trazos de una electrónica más directa, que tal vez aparezcan en el nuevo disco.

Sí, viene eso de todas maneras. De las cosas que persigo al componer es, por un lado, que tenga mucha energía, independiente del tempo, que tenga una especie de incandescencia. Dentro de las características de la música que hacemos, la electrónica es súper fuerte. En vivo se nos ponen un poco más rockeros los temas, pero es que no lo podemos evitar (risas). En la producción uno trata de poder ir más preciso en la distribución de las estéticas, y la electrónica siempre ha sido parte. Los sintetizadores siempre han ido con nosotros. Quizás industrializar un poquito la cosa, y en ese vértice industrial se juntan los loops y las baterías de una forma más clara y con la guitarra rockera más clara. En los últimos temas he metido la guitarra al final. Me gusta lo que está pasando en las canciones nuevas. “La Ciudad Se Fue”, “Canción Azul”, que tienen harto de banda sonora de película, y de hecho una se inspiró en una película. Lo que queremos es que se note un paso adelante desde “Se Caiga El Cielo”, manteniendo esos elementos que son el riesgo, la energía, e intentando escribir un poco menos críptico (aquí Cabezas hace este gesto: ¯\_(ツ)_/¯).

Pero es que no sale de otra forma.

Es que no sale. Lo intento, pero hago una escritura medio visceral intuitiva que para mí va arrojando la música, que arma de a poco una especie de cuento donde busco quiénes son los personajes, y en la música yo busco las melodías, y desde las melodías llegan los textos. Siempre ha sido así la manera de componer. Dejar el intelecto afuera, buscar una experiencia, porque al final esto se trata de experiencias de vida.

Hablando de meter las guitarras, pienso en la batería. Edita Rojas tiene cada vez más protagonismo, armando capas, e imagino que ahí hay un hombro importante donde reposar en vivo y en la composición, pero al mismo tiempo se fue Silvio Paredes. Entonces, quería saber cómo se involucraron ellos en el disco.

O sea, lo que hacemos normalmente es que yo compongo las canciones y las armo con los espacios para que cada uno tenga su expresión. No hago el bajo, lo hace Silvio porque es el huevón más seco para hacer una línea de bajo. Silvio ha seguido dentro de lo mismo porque se puede trabajar vía internet; de hecho, ahora mismo vamos a grabar el single con Silvio antes de que se vaya mañana de vuelta a Inglaterra. Vamos a aprovechar. Tendremos los bajos de ese tema y probablemente con las baterías para un par de temas más. Entonces, ahora se puede trabajar así, a distancia, y estamos armando un plan para que Silvio pueda hacer sus aportes desde allá, mandando los bajos y para mezclar. No se ha desordenado tanto el proceso. Yo trabajo con loops de percusión al componer, de ahí hacemos taller con la Edita y normalmente salen en la sala de ensayo y ajustamos el resultado. Lo que sí ha pasado es que Valentín (Trujillo) ha ido proponiendo más cosas, opinando más, aportando más, de manera muy positiva y muy musical. Él es seco y tiene muchos profesores detrás en el tiempo. Lo lleva en la sangre, muy potente. Ha sido un aporte muy bueno, pero ahora cada vez más. Los pasos están más claros, han aportado de manera más lúdica, con más comodidad y soltura. Tanto la Edita como Valentín se han convertido en partes muy importantes a nivel creativo, en el sentido de las sonoridades que dan vuelta en una canción. Sebastián Muñoz de Cómo Asesinar A Felipes también ha sido un gran aporte, porque es una gran persona, y desde ahí en adelante que tiene una actitud muy constructiva y estamos muy contentos con él.

¿Cómo fue elegir a Seba como bajista?

Empezamos a preguntar y de repente apareció el nombre de él, Fue increíble, porque pensé que todo sería más engorroso. Desde que se dio la situación de Silvio, pensábamos qué a hacer. Nos preguntamos si la banda debía seguir, y Silvio dijo que obvio que debíamos continuar, y apareció el Seba, que fue la primera persona que vimos, conocimos y que fue a los ensayos. Grabó al Silvio tocando y se produjo ahí un traspaso de testimonio muy divertido, y funcionó perfecto. La energía que tienen ellos tres… ¡Yo parezco vampiro al lado de ellos! (Risas).

Imagino también la impresión de ellos al trabajar al comienzo con “Carlos Cabezas”, que para muchos eres un ícono de la música chilena.

Yo lo paso muy bien con ellos. Cada vez disfruto más hacer canciones para Electrodomésticos. Mi cosa personal, hacer discos solo, se ha juntado tanto con los Electro, y la energía está tan buena… Ensayamos el nuevo single con Silvio y él estaba alucinado, y estábamos muy bien, sentía que estamos pasando cosas. Hay gente para la que la energía decae a medida de que pasa el tiempo, se van poniendo más cómodos, se da la autocomplacencia, entonces sentir esto hace muy bien porque la misma energía genera cosas buenas. Los temas salen mejor. Los temas tienen un recorrido que es muy nutritivo en términos personales. Partimos diciendo que vamos a grabar un disco piolita y empiezan a crecer los temas, y de repente ese tema piolita es un tema hecho y derecho. Ahí te das cuenta de que se necesita productor, y llegas a la catarsis. Es bueno sentir eso porque te hace levantarte cagado de la risa, y me tiene feliz ver que puedo grabar temas. A estas alturas de la vida los espacios están más claros y nos podemos dedicar más a esto, y de mejor manera. Podemos organizarnos mejor, entonces el espacio está súper positivo y conducente a un trabajo creativo potente.

Una pregunta que se me ocurre frente al tema más conocido de “Viva Chile”: “Yo La Quería”. Esa canción tiene a un narrador que explica por qué hizo lo que hizo, que describe un femicidio, tema que en 2016 es muy potente, muy visible, y que en los 80 no se consideraba porque se calificaba de inmediato como “crimen pasional”. ¿Qué te pasa a ti cuando tomas el rol de ese narrador en un tema así de potente, convirtiéndote en ese hablante? ¿Qué sientes, considerando lo complejo que es el tema hoy, y lo potente que suena hoy más que ayer?

Es bien increíble lo que dices porque se ha visibilizado mucho. En esos tiempos existían igual y con niveles de perversión intrafamiliar mucho más terribles a nivel de abuso sexual, mucho más potente. Creo que uno de los ejes de ese tema es que en cualquier persona, incluso la mejor persona del mundo, versus los otros, los delincuentes, los fallados, los enfermos, esa separación no existe. Cualquiera puede estar en un momento de descalibre máximo y puede cometer una situación de violencia extrema. Por ahí es que lo que intenta el tema es mostrar eso, y para que cualquier persona lo vea. Me sitúo en el caso de cualquier compadre que puede pasar por eso. Yo soy cualquier compadre. Desde ahí me sitúo y hablo. Eso es importante de señalar en este caso; ni por un segundo pensemos de que estamos exentos que nos pase eso. A cualquiera le puede pasar; todos tenemos todos los registros de expresiones y la capacidad de ejercer una violencia en cualquier minuto y por eso debemos estar muy atentos. Es muy heavy ese tema. Interpretarlo en vivo me deja bien azotado, como si me hubiera atropellado un camión. Es una de las cosas que le da sentido a lo que hago. Cada vez que la toco quedo en un estado que no es normal. Una exacerbación emocional que dice que esa experiencia es de verdad.

Ya hemos hablado mucho rato y ahora va a llegar Silvio a grabar, así que te quiero agradecer por el tiempo y las palabras.

Gracias a ustedes. Ojalá nos veamos en el show del 1 de septiembre.

Por Manuel Toledo-Campos

Entrevistas

Burnout Syndromes: “Queremos que incluso si alguien no entiende el japonés, pueda disfrutar nuestras canciones”

Published

on

Desde Japón hacia el mundo. Así de exigente es la misión que Burnout Syndromes se ha propuesto y que, a punta de determinación y arduo trabajo, han ido logrando poco a poco para posicionarse en la escena internacional gracias a su participación en populares series de animación como “Haikyuu!!“, “Dr. Stone” o “Gintama“, aportando la canción de apertura de estos reconocidos animé. Esa creciente exposición les ha permitido recorrer el mundo y llegar hasta instancias tan inesperadas como un show en Santiago de Chile, donde se presentarán los días 18 y 20 de mayo como parte de Super Japan Expo, que celebrará su versión 2023 durante estos días en Estación Mapocho.

Junto con todo lo anterior, este 2023 la banda celebra 18 años desde su formación, estrenando un álbum recopilatorio llamado inteligentemente “The WORLD Is Mine“, casi como estableciendo una declaración de principios con lo que quieren conseguir de la mano de sus canciones. Previo a su show en la capital, nos reunimos con la banda para conversar un poco sobre los desafíos de representar a Japón en el mundo, el proceso creativo detrás de su música, sus metas para el futuro, entre otros temas. Te dejamos la entrevista completa, que puedes leer a continuación.

Primero que todo, muchas gracias por conversar con nosotros. Partamos hablando por su aniversario como banda, cumplieron 18 años hace muy poco, por lo que quiero preguntarles ¿cuál consideran que ha sido el mayor logro en su carrera?

El momento más importante que hemos tenido fue cuando el avión se atrasó cinco horas para venir a Chile (risas). Estamos bromeando, ha sido una carrera muy larga así que hemos tenido muchos momentos muy importantes, dentro de esos por supuesto en venir hasta Chile, es uno de los más grandes que hemos tenido. De todas formas, entre tantos momentos buenos es imposible elegir solamente uno.

Se ve un gran deseo en ustedes por ser una banda global, lo que es contrario a bandas japonesas más antiguas que son muy populares allá pero nunca han logrado o intentando siquiera salir al mundo. ¿Creen que hay una mayor ambición en la nueva generación del rock japonés?

Es una pregunta muy profunda, es difícil de responder pero es una muy buena pregunta. Creemos que es algo que hemos pensado mucho en el último tiempo, ya que hemos sido llamados de varios países para ir a tocar últimamente, aunque en general no sé si es algo que hubiésemos deseado. Nos gusta mucho el animé y el manga desde niños, así que nuestro sueño era hacer una canción que se pudiera usar como el tema principal de una serie. En la medida que íbamos haciendo música y generábamos un vínculo con ella, nos llamaron y nos ofrecieron hacer canciones para animé, lo que fue de mucha suerte porque eran series muy conocidas en todo el mundo, así que eso permitió que nosotros también podamos serlo. Para nosotros, que algo que nos gustara tanto se conectara con llegar a nuestra salida hacia el mundo, es un poco una casualidad pero también obra del destino. Entre la música japonesa y la occidental, preferimos más la segunda, así que intentamos incluir algunos de esos elementos en el groove de nuestras canciones, queremos que la música se entienda desde el cuerpo, queremos que incluso si alguien no entiende el japonés, pueda disfrutar nuestras canciones desde la melodía y el ritmo. Eso ha ayudado a que nuestra música conecte con el resto del mundo y podamos llegar hasta lugares como Chile para presentarnos.

Mi siguiente pregunta va por ese lado, precisamente. Grabaron una nueva versión de “FLY HIGH!!” con la letra en inglés, y cuando otras bandas japonesas han hecho esto el recibimiento no ha sido el mejor. Pienso en el caso de X JAPAN, que cuando cantaban sus canciones en inglés no eran muy bien recibidas por los fans, pero con ustedes fue todo lo contrario. ¿Han pensado en grabar un disco con reversiones cantadas en inglés?

Nos sorprende mucho saber que la canción tuvo un buen recibimiento. Al estar en Japón no teníamos idea que le había ido tan bien a esta nueva versión, así que no hemos pensado en lo que nos preguntas. Es una muy buena noticia, y aunque no lo hemos analizado, es una posibilidad hacer un disco con versiones en inglés, siempre que el público lo quiera. Esperamos que la gente nos comente en nuestras redes sociales y nos apoye, para así estar al tanto cuando quieran que hagamos más canciones en inglés.

Hablemos del proceso creativo de la banda a la hora de componer una canción para algún animé. Entiendo que principalmente se inspiran leyendo el manga pero no sé si esto siempre es así. ¿Les pasa que a veces ya tienen una canción y deciden trabajarla para que sea usada en la serie?

Muchas gracias por revisar algunas de nuestras entrevistas para esta conversación, estamos muy entretenidos respondiendo porque traes muy buenas preguntas (risas). Son todas muy certeras, se nota que estás muy bien preparado

Les agradezco mucho, genial que podamos tener una grata conversación.

Respondiendo a lo anterior, en general tenemos dos patrones para componer estas canciones. Generalmente, si es que el tiempo lo permite, cuando nos llega una solicitud para una canción de animé intentamos entregar dos propuestas, una canción que ya teníamos desde antes con la letra ajustada para lo que se necesite en el momento, y otra que sea creada desde cero inspirándose en el manga original o la obra animada. Entre las dos opciones, el equipo de producción del animé hace una selección, la que siempre es más o menos pareja entre una y otra. Dicho esto, insistimos en que son muy buenas preguntas, nunca nos habían preguntado este tipo de cosas y estamos muy agradecidos.

No hay de qué, muchas gracias nuevamente. La siguiente pregunta es para Kazuumi, entiendo que una de sus metas es hacer la banda sonora para un animé, ¿tienes algún animé o género en mente que te gustaría trabajar cuando logres cumplir ese objetivo?

Efectivamente, uno de mis sueños es poder hacer la banda sonora para un animé o película, aunque lamentablemente no se ha dado la oportunidad. En un momento se habló de poder hacer la banda sonora de un videojuego, pero el proyecto se tuvo que detener en un momento, así que no hay nada por ahora. En la industria del animé hay gente especialista que se dedica exclusivamente a la producción de bandas sonoras, entonces no es como llegar y entrar a hacer eso, pero quiero intentarlo y trabajar arduo para lograr eso. Espero algún día hacer una banda sonora para un animé.

Se nos acaba el tiempo, así que vamos con una última pregunta para cada uno: ¿cuál es la meta que tienen como músicos para el futuro?

Taiyu Ishikawa: El animé es parte de la cultura de Japón, así que me gustaría poder llevar esa cultura a todo el mundo a través de nuestra música.

Takuya Hirose: Desde el año pasado hemos recibido muchas ofertas para tocar en distintos países del mundo, pero aún no logramos tener un concierto solo para nosotros, solo en festivales o convenciones. Queremos seguir creciendo para eventualmente tener nuestros propios conciertos en otros países.

Kazuumi Kumagai: Uno de mis sueños es lograr ganar un Grammy. Lo veo desde la perspectiva que, hasta ahora, no se ha visto mucho que un japonés gane un Grammy, probablemente porque lo que funciona musicalmente para el oído japonés es muy distinto para lo que va bien en el resto del mundo. Siento que en nuestra música en particular, puede haber algo que resuene más con el resto del mundo, no solo con Japón, así que estamos aprovechando esta gira internacional para saber qué funciona bien en el mundo y lograr mezclar eso con lo nuestro, algo que se puede hacer solamente en Japón. Esperamos que esa formula nos haga ganar un Grammy ya sea tocando, produciendo, o de la manera en la que sea.

Muchas gracias por su tiempo, chicos. Nos vemos en el show.

Gracias a ustedes por la conversación, ¡nos vemos!

Burnout Syndromes se presentará los días 18 y 20 de mayo en Estación Mapocho como parte de Super Japan Expo 2023. Toda la información sobre el evento la encuentras ACÁ.

Continue Reading
Advertisement

Facebook

Discos

Discos3 semanas ago

GEL – “Only Constant”

“Hardcore these days is kinda fucking cool”, sentencia una de las voces en el collage de grabaciones que se escuchan...

Discos6 meses ago

Weyes Blood – “And In The Darkness, Hearts Aglow”

Tres años pasaron desde que Natalie Mering estrenara el cuarto trabajo de estudio de su proyecto Weyes Blood, llevándose el...

Stumpwork Stumpwork
Discos6 meses ago

Dry Cleaning – “Stumpwork”

A la primera escucha, pareciera bastante tímido lo que propone Dry Cleaning en su segundo álbum. Tan sólo un año...

Free LSD Free LSD
Discos6 meses ago

OFF! – “Free LSD”

Luego de ocho años de pausa discográfica, OFF! vuelve a las pistas con un álbum que, de primera impresión, traza...

Ritmos En Cruz Ritmos En Cruz
Discos6 meses ago

La Ciencia Simple – “Ritmos En Cruz”

Desde “Hacia El Mar” (2014), La Ciencia Simple ha propuesto una reconfiguración de su sonido, pasando por el post rock...

Cool It Down Cool It Down
Discos7 meses ago

Yeah Yeah Yeahs – “Cool It Down”

A casi 20 años de la explosión del post-punk, o garage revival (que cada uno le ponga la etiqueta que...

II II
Discos7 meses ago

Dead Cross – “II”

Con tantos proyectos que posee Mike Patton, no es difícil perder la pista de cada cosa que hace el frontman...

The Car The Car
Discos7 meses ago

Arctic Monkeys – “The Car”

El lanzamiento de su séptimo disco no era un paso más en la carrera de Arctic Monkeys. Tras un “Tranquility...

The End So Far The End So Far
Discos7 meses ago

Slipknot – “The End, So Far”

Fuerte y claro fue el mensaje que Slipknot entregó con “We Are Not Your Kind” (2019), una obra que vio...

As The Moon Rests As The Moon Rests
Discos7 meses ago

A.A. Williams – “As The Moon Rests”

Bastó solo el lanzamiento de “Forever Blue” (2020) para que la música de A.A. Williams comenzara a ser destacada por...

Advertisement
Advertisement

Más vistas

A %d blogueros les gusta esto: